Relaciones
Límites sanos: el lenguaje del respeto propio
Aprender a poner límites es un acto de respeto hacia una misma y hacia las relaciones. No se trata de alejar a los demás, sino de cuidar lo que necesitamos.
Decir que no es uno de los actos de autocuidado más poderosos y, a la vez, más difíciles. Muchas mujeres han aprendido que su valor depende de lo que hacen por los demás, y establecer límites puede sentirse como un acto de egoísmo. Sin embargo, los límites sanos no alejan a quienes nos quieren de verdad, sino que protegen la relación y permiten estar presentes desde la libertad, no desde la obligación.
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